domingo, 5 de junio de 2016

Reasumiendo el Ghetto

Hace un año en una reunion por el cumpleaños de un amigo, me encontre conversando sobre la falsa multicultaridad de esta ciudad, una chica me pregunto, de donde son los amigos que va a tu casa? cuantos no-latinos estan en tu grupo cercano? en ese momento me di cuenta que en mi llamada multiculturalidad solo contaba Mexicanos, Colombianos, Venezolanos, Peruanos, Argentinos, Chilenos, Costaricenses y  todos latinos que me encuentro en el parque. He ampliado mi conocimiento de america latina mas que nunca, de las palabras como se dicen aqui y alla.

Llegue entristecida al dia siguiente a la oficina, y hice a mis compañeros de trabajo caer en cuenta de lo mismo, sus redes primarias era de sus paises de origen. Trabajo en un equipo que parece una seleccion para las Naciones Unidas, todos de colores, religiones, culturas y continentes diferentes, y todos con pesar reconocimos que mantenemos el Ghetto.

Este año volvi a ver a la chica en la misma celebracion, y le dije sabes que me cambiaste la perspectiva con tu pregunta, es cierto vivimos en un Ghetto. Y segui con la idea en la cabeza. De pronto note que todos nuestros hijos corrian juntos reian y se entendian, comian arepitas, frijoles (ya no comemos caraotas), la atraccion del dia fue estar colgados en una hamaca tejida a mano, senti que algo se ilumino en mi y ya no me senti en un Ghetto sino parte de una comunidad.

Recorde las conversaciones con otra amiga, que vive en uan hermosa y pequeña ciudad sin latinos, sus hijas no quieren hablar español, no se consigue harina de arepas, no hay platanos maduros. Despues de tratar de recomendarle miles de tecnicas absurdas para que mantener la lengua materna, cai en cuenta que lo que no se necesita no se usa. Y al final idiomas sobran en el mundo, tiempo y oportunidades para aprender idiomas sobraran, y los afectos estaran alli para hacerlo todo mas sencillo si quieren desenpolvar su español.

Yo por lo pronto, resignifico la multiculturaildad de mi espacio y agradezco la maravillosa oportunidad de compartir con latinos, que mantienen vivas las costumbres y las expresiones de mi infancia en mis hijos. Y aunque los amiguitos sel colegio provengan de otras latitudes, y las fiestas de cumpleaños sean cada vez menos latinas, agradezco ese espacio de identificacion y pertencia.

Sigo siendo una migrante comprometida con la migracion, aprendiendo lo nuevo, cantando en otras lenguas, pero tambien soy feliz y orgullasa parte de la comunidad latina que me abriga con su calor y aromas conocidos.