viernes, 10 de febrero de 2017

Minimalismo o hacer ligeras las cargas y tratar de caber en una maleta


Antes de los 30 me había mudado muchas veces, más veces que un amigo que trabajaba como expatriado para una trasnacional petrolera.

Las razones de mis mudanzas fueron variadas, pero después que me convertí en Socióloga fueron literalmente pesadas, mi enorme biblioteca hacía de la mudanza un peso insufrible. En esa época le decía a una amiga que deseaba que mi vida cupiera en una maleta, sería tan fácil embalar y mudarme si todas mis pertenecías materiales cupieran en una maleta.

Hace un par de semanas vimos el documental Minimalist en Netflix, un documental sencillo que narra la historia exitosa de dos amigos que deciden deshacerse de todo lo que no necesitan y descubren que eso les da felicidad.

Yo solía decime minimalista. Desde que lo descubrí es un concepto que me gusta y me atrae y en teoría se me hace sencillo porque dos veces he tenido que empezar con muy poco, cuando me divorcié y cuando migré.

En nuestra última mudanza, en la cual vivimos la locura de un primero de Julio en Montreal, mientras teníamos que salir del apartamento para que entrara el nuevo inquilino, apurábamos a los que se iban de nuestro nuevo hogar. Cuando cotizamos la mudanza pedí un camión pequeño, se trataría a lo sumo de 20 cajas y 10 maletas, en todo caso solo teníamos 4 años en este país y con pocos recursos que tanto podríamos haber acumulado. Todos nuestros amigos decían que sería más complicado mudarnos.

Un compañero de trabajo ofrece por correo electrónico donar sus cajas de la mudanza y acepto tomar las 20 que necesito, así podría retornar las que compre, lo cual nunca ocurrió, el insiste y agarro unas pocas más. A los pocos días fuimos a buscar unas 30 cajas más que regalaba otra pareja que se había mudado del otro lado de la ciudad. Una semana antes del primero de Julio, eran evidentes las magnitudes enormes de la mudanza y pedí que cambiaran el camión. Después de tres horas cargando el camión movió todo dos cuadras y empezaron tres horas más para descargar, hubo que hacer tres viajes en el carro para traer las cosas del patio que no cupieron en el camión, que era el más grande de la empresa.

Como habíamos llegado con tres maletas y ahora llenábamos un camión de los más grandes y no era suficiente? Esta era una pregunta que ya me había hecho antes: Como empecé mi vida de nuevo a los 24 con solo el contenido de mi cartera y termine teniendo que mudarme en etapas porque no cabía todo en un solo viaje? Donde cabían tantas cosas en un pequeño apartamento de 40 metros cuadrados?

Al llegar al nuevo apartamento y tras pagar el doble de lo estipulado por la mudanza, decidimos que el dinero para reponer el exceso debía salir del mismo exceso, así que empezamos a vender cosas hasta volver  a llegar al punto de equilibrio. Sin embargo mi vida está bastante lejos de caber en una maleta.

He visto varios videos de gurús del orden, recomendaciones y experimentos minimalistas, recorro la casa y con el teléfono tomo fotos de cosas que no usamos para agregar otro post en kijiji, y sin embargo veo todo tan lleno.


No tengo claro cuánto tiempo nos tome ni si llegaremos a ser realmente minimalistas, a solo tener lo que necesitamos, creo que va a ser un camino un poco más largo de lo que pensé al inicio pero va a ser divertido y sobre todo sano y sanador.

domingo, 5 de febrero de 2017

Craiglist Joe o amoblando con solidaridad


A los pocos días de llegar a Montreal descubrimos que podríamos tener un mes gratis de Netflix. 

El cine me encanta en casi todas sus expresiones, por el cine de terror me da miedo y no puedo dormir. Pero los documentales ocupan un lugar especial, creo que mi vena de investigación late con entusiasmo y el ánimo de algún día estar detrás de la investigación de uno, y esa es una llama que está lejos de apagarse.

Luego de ver un par de películas descubrí un documental llamado "Craiglist Joe", al llegar nos habían comentado de esos sitios on line donde la gente vendía y regalaba cosas, ya me había asomado a Kijiji y Craiglist desde los primeros días.

El documental es simplemente hermoso, narra un viaje por todo Estados Unidos solo contando con la solidaridad de personas que le ayudaran gratuitamente al  leer sus pedidos de ayuda a través del website.

Esa misma noche me dije “pues probemos la solidaridad de Montreal”. Hacia unos días había pedido un sofá. Al responderme el anuncio me pedían estar allí a las 7 am y me podría quedar con todo, allí estuvimos el sofá se veía muy bien, nos ofrecieron todo lo que allí quedaba, agarramos una cama matrimonial y un colchón individual, y una parrillera, no teníamos como trasladar todo y era pleno invierno, no tan nevado, así que llamamos a un servicio de camión que decía cobrar 60$. Al terminar nos aclararon que eran 60$ el camión más 60$ el servicio. Así que vendimos la cama y el colchón para recuperar lo gastado. Una vez en casa notamos que  el sofá estaba todo roído y sucio de pelos de gato. Así que me aventure a pedir una aspiradora prestada y una máquina de coser prestada para hacer un forro. Solo una chica contestó ofreciéndome una aspiradora por 30$ y al decirle que no tenía carro me ofreció gentilmente traerla lo 5$ extra. 35$ en ese momento eran un capital del cual no podía disponer.

Sin embargo cada día entraba en la página varias veces al día, descubrí las varias secciones y la sección de "gratis".

Un día alguien ofrecía un coche para bebe nuevo, lo pedí con prisa sabiéndome embarazada, recibí la respuesta en francés y entre líneas puede ver el dolor que me confirmó el traductor online, tras un accidente que le dejaba sin caminar, aquel hombre desconocido me donaba su carro, su RV (en Venezuela les decimos Motor Home) el coche y accesorios para él bebe, la lavadora, secadora y nevera, así como todos los animales de su fallecida esposa, incluyendo caballos, peces y aves. Quede sin palabras, recién llegados sin dinero era absolutamente una bendición, pero yo no podía cuidar a los animales, sentí en su correo, que leí muchas veces, el inmenso dolor de la perdida que no se llena con lo material, aquel extraño entregaba todo sabiendo que nada llenaría su vacío. Le respondí una nota con mi pésame, agradeciendo su gentileza y deseándole fuerzas en ese duro momento, pero por no disponer del espacio no podría aceptar su oferta, y creía que para honrar a su esposa y obviamente él bebe que no nació, el beneficiario de la donación debía quedarse con todo tal como él lo pedía. El anuncio aparecía y desparecía, hasta que un buen día dejo de aparecer.

Ese día y ese anuncio que aun guardo, hizo un cambio profundo en mí, no he sido una persona apegada a lo material, pero aquellas líneas en una lengua que no conocía en lo absoluto, me confirmaron que lograr acumular cosas y ser feliz no necesariamente van de la mano.

Seguía entrando cada día a diferentes horas buscando nuevos anuncios, empecé a entender los horarios, las formas, si el anuncio esta en francés se responde en francés, la misma lógica si estaba en inglés, había que ser rápido, funciona con una lógica de " first come, first serve " es decir el primero que levante la mano se lo lleva. Unos anuncios "curb alert" me llamaron la atención, pronto entendí que era la manera de decir estoy tirando esto en la calle en este momento, venga y agarre. Haciendo el cuento corto, así amoblamos la casa.

También descubrí las estafas, tienen muchas caras, gente que ofrece algo costoso regalado pero por no disponer de tiempo deben enviarlo por un "Courier" especial que debe ser prepagado, así que piden una transferencia de 60$ a 100$, por un Aire acondicionado de 400$ en el primer verano acercándonos a los 40 grados no sonaba descabellado. En eso no caí, pero si pague 100$ por un kit para armar juguetes que podría producirme más de 500$ trabajando desde la casa. Afortunadamente después de dos meses de investigación el banco certificó el fraude y nos reintegraron el dinero. También descubrí a los que ofrecen pagar el doble por un artículo que vendes pero será dinero que viene desde otro país y pagaran más para que se le pague los servicios a la persona que lo va a retirar, porque obviamente ellos no están en el país.

Pasaba el tiempo y aprendía, mientras llegaba el día de la mudanza en Montreal, aquí todos los contratos de alquiler vencen el 1 de julio, es una locura en la que unos entran y otros salen, lo que no se logra vender termina en la calle, y cual aves de rapiña muchos tratan de hacer mercado. Lejos de lo que me hubiera imaginado esta cacería es organizada y respetuosa, al menos en mi barrio, si alguien está "comprando" pues uno espera a que termine y si uno ve algo se pregunta, "disculpe usted quiere los cuchillos?", amoblamos así la sala y el patio, conseguimos todos los implementos de cocina que queríamos y llego un momento que tuvimos tres tipos de cafetera diferentes.

Un primero de julio, mientras cargaba un gavetero en el coche de mis hijos, con uno en el canguro y el otro guiando la ruta, mientras me reía de uno que me veía asombrado y me decía "Big Mamma" vi un mensaje de alguien que donaba su juego de cuarto, rápido respondí y a los minutos recibí el mensaje, la otra persona no está interesada, si quieres los muebles llámame. En medio del Ramadán un cirujano Saudí regresaba a su país y había decidido experimentar la pobreza luego de tratar vender sus muebles finos de madera sin éxito. Llegamos con el coche y el destornillador eléctrico a buscar una cama Ikea, cuando la empezamos a desarmar era todo de madera, la cabecera increíblemente pesada era imposible de mover por una persona. Aceptamos llevarnos también las sillas y con la venta de estas podríamos pagar un camión pequeño que llevara los muebles a la casa. Y así después de dos años de dormir en el piso teníamos un juego de cuarto que nunca estaría en nuestro presupuesto.

Hay todo tipo de gente que regala en Montreal, los que te ayuda a cargar, los que se ríen al vernos desarmar y montar todo en un coche, los que se niegan a entregarnos las cosas porque no teníamos un camión, los que al ver nuestras habilidades piden ayuda con unos tornillos flojos en otros muebles, los que no quieren ni verte y dejan las cosas en la puerta afuera, los desconfiados que te dan la dirección cuando ya estás en la zona y misteriosamente te dicen el número y la calle, también hay todo tipo de reacciones del entorno, desde lo que nos ven incrédulos dudando si un coche puede cargar una biblioteca, hasta los que asienten diciendo "pero es que esto esta nuevo".

Durante esto años he visto todo tipo de anuncios, una chica pidiendo ayuda para arreglar la calefacción y ofreciendo como pago un masaje cuerpo a cuerpo porque no tenía dinero, otra que ofrecía a su novio moreno de ojos verdes por una semana, lo más divertido fue a la semana leerla publicar las mejores respuestas que iban desde "dinos la verdad que tiene de malo?", "porque una semana? yo lo quiero para siempre!" hasta ofertas de cuidarla a ella y entretenerla durante esa semana. Recientemente alguien que ofrecía Putine gratis a quien le recomendara buenos lugares para comer, alguien que hizo mucho dulce de manzana y si lo comía todo enfermaría por ser diabética y uno de mis favoritos, una mujer que regalaba un colchón matrimonial y advertía "absténgase si es racista" Lamentablemente no hay likes en craiglist pero este ha sido de mis favoritos.

Craiglist Joe fue un documental que me cambió la vida, ecologista por convicción creo que hay que reusar lo que se pueda. En este sencillo website encontré una hermosa red para ahorrar mientras se le da una segunda vida y a veces la primera (he recibido cosas que están nuevas) y reducir un poco la huella ecológica en el planeta, y aunque hay otras redes, ha sido Craiglist donde he tenido mayor contacto humano, he reído y llorado con los anuncios, he lamentado perder algo que realmente quería como una casita para el patio para que mis hijos jugaran, y muchas camas desde que llegue y he celebrado también el correo que me adjudica ser la ganadora de algo que para otros ya no tiene valor. Pero sobre todome ayudó a reafimar y redefinir mi relacion con los bienes materiales.