A los pocos días de llegar a Montreal descubrimos
que podríamos tener un mes gratis de Netflix.
El cine me encanta en casi todas sus
expresiones, por el cine de terror me da miedo y no puedo dormir. Pero los
documentales ocupan un lugar especial, creo que mi vena de investigación late
con entusiasmo y el ánimo de algún día estar detrás de la investigación de uno,
y esa es una llama que está lejos de apagarse.
Luego de ver un par de películas descubrí un
documental llamado "Craiglist Joe", al llegar nos habían comentado de
esos sitios on line donde la gente vendía y regalaba cosas, ya me había asomado
a Kijiji y Craiglist desde los primeros días.
El documental es simplemente hermoso, narra
un viaje por todo Estados Unidos solo contando con la solidaridad de personas
que le ayudaran gratuitamente al leer
sus pedidos de ayuda a través del website.
Esa misma noche me dije “pues probemos la
solidaridad de Montreal”. Hacia unos días había pedido un sofá. Al responderme
el anuncio me pedían estar allí a las 7 am y me podría quedar con todo, allí estuvimos
el sofá se veía muy bien, nos ofrecieron todo lo que allí quedaba, agarramos
una cama matrimonial y un colchón individual, y una parrillera, no teníamos
como trasladar todo y era pleno invierno, no tan nevado, así que llamamos a un
servicio de camión que decía cobrar 60$. Al terminar nos aclararon que eran 60$
el camión más 60$ el servicio. Así que vendimos la cama y el colchón para
recuperar lo gastado. Una vez en casa notamos que el sofá estaba todo roído y sucio de pelos de
gato. Así que me aventure a pedir una aspiradora prestada y una máquina de
coser prestada para hacer un forro. Solo una chica contestó ofreciéndome una aspiradora
por 30$ y al decirle que no tenía carro me ofreció gentilmente traerla lo 5$
extra. 35$ en ese momento eran un capital del cual no podía disponer.
Sin embargo cada día entraba en la página
varias veces al día, descubrí las varias secciones y la sección de
"gratis".
Un día alguien ofrecía un coche para bebe
nuevo, lo pedí con prisa sabiéndome embarazada, recibí la respuesta en francés
y entre líneas puede ver el dolor que me confirmó el traductor online, tras un
accidente que le dejaba sin caminar, aquel hombre desconocido me donaba su
carro, su RV (en Venezuela les decimos Motor Home) el coche y accesorios para él
bebe, la lavadora, secadora y nevera, así como todos los animales de su
fallecida esposa, incluyendo caballos, peces y aves. Quede sin palabras, recién
llegados sin dinero era absolutamente una bendición, pero yo no podía cuidar a
los animales, sentí en su correo, que leí muchas veces, el inmenso dolor de la
perdida que no se llena con lo material, aquel extraño entregaba todo sabiendo
que nada llenaría su vacío. Le respondí una nota con mi pésame, agradeciendo su
gentileza y deseándole fuerzas en ese duro momento, pero por no disponer del
espacio no podría aceptar su oferta, y creía que para honrar a su esposa y
obviamente él bebe que no nació, el beneficiario de la donación debía quedarse
con todo tal como él lo pedía. El anuncio aparecía y desparecía, hasta que un
buen día dejo de aparecer.
Ese día y ese anuncio que aun guardo, hizo un
cambio profundo en mí, no he sido una persona apegada a lo material, pero
aquellas líneas en una lengua que no conocía en lo absoluto, me confirmaron que
lograr acumular cosas y ser feliz no necesariamente van de la mano.
Seguía entrando cada día a diferentes horas
buscando nuevos anuncios, empecé a entender los horarios, las formas, si el
anuncio esta en francés se responde en francés, la misma lógica si estaba en inglés,
había que ser rápido, funciona con una lógica de " first come,
first serve " es decir el primero que levante la mano se lo lleva. Unos
anuncios "curb alert" me llamaron la atención, pronto entendí que era
la manera de decir estoy tirando esto en la calle en este momento, venga y
agarre. Haciendo el cuento corto, así amoblamos la casa.
También descubrí las estafas, tienen muchas
caras, gente que ofrece algo costoso regalado pero por no disponer de tiempo
deben enviarlo por un "Courier" especial que debe ser prepagado, así
que piden una transferencia de 60$ a 100$, por un Aire acondicionado de 400$ en
el primer verano acercándonos a los 40 grados no sonaba descabellado. En eso no
caí, pero si pague 100$ por un kit para armar juguetes que podría producirme más
de 500$ trabajando desde la casa. Afortunadamente después de dos meses de investigación
el banco certificó el fraude y nos reintegraron el dinero. También descubrí a
los que ofrecen pagar el doble por un artículo que vendes pero será dinero que
viene desde otro país y pagaran más para que se le pague los servicios a la
persona que lo va a retirar, porque obviamente ellos no están en el país.
Pasaba el tiempo y aprendía, mientras llegaba
el día de la mudanza en Montreal, aquí todos los contratos de alquiler vencen
el 1 de julio, es una locura en la que unos entran y otros salen, lo que no se
logra vender termina en la calle, y cual aves de rapiña muchos tratan de hacer
mercado. Lejos de lo que me hubiera imaginado esta cacería es organizada y
respetuosa, al menos en mi barrio, si alguien está "comprando" pues
uno espera a que termine y si uno ve algo se pregunta, "disculpe usted
quiere los cuchillos?", amoblamos así la sala y el patio, conseguimos
todos los implementos de cocina que queríamos y llego un momento que tuvimos
tres tipos de cafetera diferentes.
Un primero de julio, mientras cargaba un
gavetero en el coche de mis hijos, con uno en el canguro y el otro guiando la
ruta, mientras me reía de uno que me veía asombrado y me decía "Big
Mamma" vi un mensaje de alguien que donaba su juego de cuarto, rápido respondí
y a los minutos recibí el mensaje, la otra persona no está interesada, si quieres
los muebles llámame. En medio del Ramadán un cirujano Saudí regresaba a su país
y había decidido experimentar la pobreza luego de tratar vender sus muebles
finos de madera sin éxito. Llegamos con el coche y el destornillador eléctrico
a buscar una cama Ikea, cuando la empezamos a desarmar era todo de madera, la
cabecera increíblemente pesada era imposible de mover por una persona.
Aceptamos llevarnos también las sillas y con la venta de estas podríamos pagar
un camión pequeño que llevara los muebles a la casa. Y así después de dos años
de dormir en el piso teníamos un juego de cuarto que nunca estaría en nuestro
presupuesto.
Hay todo tipo de gente que regala en
Montreal, los que te ayuda a cargar, los que se ríen al vernos desarmar y
montar todo en un coche, los que se niegan a entregarnos las cosas porque no teníamos
un camión, los que al ver nuestras habilidades piden ayuda con unos tornillos
flojos en otros muebles, los que no quieren ni verte y dejan las cosas en la
puerta afuera, los desconfiados que te dan la dirección cuando ya estás en la
zona y misteriosamente te dicen el número y la calle, también hay todo tipo de
reacciones del entorno, desde lo que nos ven incrédulos dudando si un coche
puede cargar una biblioteca, hasta los que asienten diciendo "pero es que
esto esta nuevo".
Durante esto años he visto todo tipo de anuncios,
una chica pidiendo ayuda para arreglar la calefacción y ofreciendo como pago un
masaje cuerpo a cuerpo porque no tenía dinero, otra que ofrecía a su novio
moreno de ojos verdes por una semana, lo más divertido fue a la semana leerla
publicar las mejores respuestas que iban desde "dinos la verdad que tiene
de malo?", "porque una semana? yo lo quiero para siempre!" hasta
ofertas de cuidarla a ella y entretenerla durante esa semana. Recientemente
alguien que ofrecía Putine gratis a quien le recomendara buenos lugares para
comer, alguien que hizo mucho dulce de manzana y si lo comía todo enfermaría
por ser diabética y uno de mis favoritos, una mujer que regalaba un colchón
matrimonial y advertía "absténgase si es racista" Lamentablemente no
hay likes en craiglist pero este ha sido de mis favoritos.
Craiglist Joe fue un documental que me cambió la vida, ecologista por convicción creo que hay que reusar lo que se pueda. En
este sencillo website encontré una hermosa red para ahorrar mientras se le da
una segunda vida y a veces la primera (he recibido cosas que están nuevas) y reducir
un poco la huella ecológica en el planeta, y aunque hay otras redes, ha sido
Craiglist donde he tenido mayor contacto humano, he reído y llorado con los
anuncios, he lamentado perder algo que realmente quería como una casita para el
patio para que mis hijos jugaran, y muchas camas desde que llegue y he
celebrado también el correo que me adjudica ser la ganadora de algo que para
otros ya no tiene valor. Pero sobre todome ayudó a reafimar y redefinir mi relacion con los bienes materiales.